La empresa china BYD estima que a finales de 2026 logrará alrededor de 50.000 matriculaciones de vehículos eléctricos en España, lo que equivaldría a duplicar sus ventas en comparación con 2025. Esta proyección se basa en la creciente popularidad de modelos como el Seal U, el Atto 2 y el nuevo Dolphin G, que han capturado el interés de los consumidores en el mercado europeo. Alberto de Aza, director general de BYD para España y Portugal, reafirmó el compromiso de la compañía con una oferta competitiva para liderar la transición hacia la movilidad eléctrica, aunque actualmente no hay planes para establecer una fábrica local en el país.

España, considerada una ubicación estratégica por su papel en la industria automovilística europea, observa un aumento en las matriculaciones de coches eléctricos gracias a nuevos incentivos gubernamentales y un catálogo variado de modelos. A nivel global, las proyecciones de la Agencia Internacional de la Energía prevén que las ventas de vehículos eléctricos alcanzarán aproximadamente 23 millones de unidades para 2026, representando cerca del 30 % del mercado total de automóviles, impulsadas por el impacto de la crisis energética y el aumento de los precios del petróleo. Este panorama resalta un cambio significativo hacia la electrificación de transporte y la movilidad sostenible en el continente europeo.