La compañía china BYD estima que a finales de 2026 alcanzará cerca de 50.000 matriculaciones de vehículos eléctricos en España, lo que representa una duplicación respecto a las unidades vendidas en 2025. Este crecimiento se fundamenta en el éxito de modelos como el Seal U, el Atto 2 y el futuro Dolphin G, que están captando un interés significativo en el mercado europeo. Alberto de Aza, director general de BYD para España y Portugal, destacó que la firma seguirá apostando por una oferta competitiva para liderar la transición eléctrica en el país, aunque actualmente no hay planes concretos para establecer una fábrica local.

A pesar de que España es considerada una ubicación estratégica por su relevancia en la industria automovilística europea, la compañía se concentra en la puesta en marcha de su nueva planta en Hungría. Además, las matriculaciones de coches eléctricos en España han ido en aumento gracias a nuevas ayudas gubernamentales y un catálogo diversificado de modelos, aunque la penetración sigue siendo menor en comparación con otros países europeos. Este crecimiento refleja un cambio progresivo hacia la electrificación del transporte, en un contexto donde la movilidad sostenible cobra cada vez más protagonismo.