El informe Estado del Clima Europeo 2025 de Copernicus y la Organización Meteorológica Mundial destaca que Europa se está calentando a más del doble de la media global, alcanzando un incremento de 2,5 °C respecto a los niveles preindustriales. Este notable calentamiento ha derivado en olas de calor, incendios históricos y ríos con bajo caudal, entre otros efectos alarmantes. En 2025, al menos el 95% del continente experimentó temperaturas anuales superiores a la media, siendo el norte el más afectado, con un año excepcionalmente cálido en países como Reino Unido, Noruega y Finlandia.

La pérdida de nieve y hielo también ha generado preocupación, con un 31% menos de cobertura de nieve y el deshielo significativo de los glaciares en toda Europa. Por otro lado, el océano europeo ha registrado su temperatura media más alta, impactando en los ecosistemas marinos. Los incendios forestales han alcanzado un nuevo récord, con más de un millón de hectáreas quemadas, siendo España y Portugal los países más afectados. A pesar de estos datos preocupantes, la generación de electricidad a partir de energías renovables alcanzó un 46,4% en 2025, mostrando un avance en la transición energética del continente. Sin embargo, la urgencia de la crisis climática continúa sin dar tregua para que se tomen medidas efectivas.