La actividad cervecera en España, que ocupa un lugar destacado dentro de la industria europea, se enfrenta a serios desafíos debido al cambio climático. Las cosechas de cebada, insumo crucial para la elaboración de cerveza, se han visto mermadas, especialmente en el litoral mediterráneo. Para abordar estos problemas, se ha lanzado el proyecto ResOrMa, que involucra a varias entidades, incluida la maltería Moravia, la empresa Semillas Batlle, la firma de servicios agrícolas Cupasa y la fundación Centro de Investigación en Agrotecnología-Agrotecnio de la Universitat de Lleida. Esta iniciativa se centra en analizar la variabilidad genética de diferentes variedades de cebada para identificar las más resistentes a condiciones climáticas adversas y estudiar cómo el calor extremo y las lluvias anticipadas afectan su rendimiento y calidad.
En 2025, el sector cervecero reportó una facturación superior a 5.700 millones de euros y alcanzó un récord en exportaciones de 328 millones de euros. Este sector no solo genera más de 540.000 empleos, sino que también depende en un 90% de materias primas nacionales. Según el ministro de Agricultura, Luis Planas, es fundamental avanzar en innovación y sostenibilidad, priorizando el uso de semillas certificadas y el desarrollo de variedades adaptadas al clima cambiante. La calidad del producto final se ve comprometida por fenómenos como los golpes de calor, que afectan la formación del grano de cebada, reduciendo su peso y potencial de malteado, lo que resulta en un menor volumen de extracto, crítico para la industria.
El proyecto ResOrMa ha revelado una notable variabilidad genética entre las diferentes variedades de cebada, lo que permite identificar las más resistentes. Sin embargo, los episodios de calor pueden aumentar la vulnerabilidad de los cultivos, especialmente por el uso de fertilización nitrogenada, que aunque puede beneficiar la producción, la hace más susceptible al calor extremo. El papel de la cerveza en la cultura y economía españolas es significativo, representando cerca de una cuarta parte de la facturación de los bares, así como siendo un elemento importante en el turismo, donde uno de cada cuatro litros es consumido por turistas. Estas características subrayan la importancia de invertir en el futuro del sector, especialmente en un contexto global donde la industria cervecera enfrenta un estancamiento en mercados como el estadounidense y europeo.