En Formentera se ha puesto en marcha un plan de restauración submarina que busca plantar más de 100.000 posidonias oceánicas en 2026. Esta planta es crucial para los ecosistemas del Mediterráneo, ya que ayuda a proteger las costas, libera oxígeno y captura CO2. Desde 2021, la Asociación Vellmarí ha logrado plantar más de 86.000 posidonias con una alta tasa de supervivencia, utilizando una metodología que se podría replicar en otros lugares del mundo.
La posidonia oceánica, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999, ha disminuido significativamente debido a la actividad humana y el cambio climático. A través de esta iniciativa, se busca no solo recuperar las praderas, sino también aumentar la conciencia sobre la importancia de esta planta entre la ciudadanía. Manu San Félix, biólogo marino y fundador de Vellmarí, resalta la necesidad de proteger el 30% del Mediterráneo para asegurar la salud de este ecosistema, enfatizando la relevancia de la educación ambiental para las futuras generaciones.