El Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM-CSIC) ha alcanzado un significativo hito en sostenibilidad mediante la extracción de metales como oro, cobre, plata y platino a partir de residuos electrónicos. Este avance se llevó a cabo en una planta piloto en Madrid, dentro del proyecto RC-Metals. La tecnología empleada consiste en un horno vertical con un quemador sumergido que permite procesar mezclas complejas de desechos electrónicos de forma más eficiente que los métodos tradicionales, dado que la energía se introduce directamente en el centro de la masa, favoreciendo una separación más completa y rápida de los metales y reduciendo el consumo energético.

Anualmente, Europa genera millones de toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), que contienen metales esenciales para la transición energética y la digitalización. Sin embargo, la gran mayoría de estos materiales no se recuperan adecuadamente, lo que repercute en pérdidas económicas y un impacto ambiental considerable. La implementación de esta tecnología de reciclaje presenta una oportunidad para devolver recursos valiosos a la economía y disminuir la dependencia de la importación de metales estratégicos.

Además, la recuperación de estos metales no solo mitiga la contaminación y la liberación de tóxicos, sino que también favorece el desarrollo de un sector de 'minería urbana', donde los residuos se convierten en nuevas materias primas. Este proyecto cuenta con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y la colaboración de grandes empresas como Atlantic Copper y Glencore Technology, lo que facilita la prueba de soluciones en condiciones reales. A medida que la tecnología se escale e implemente en grandes empresas, España puede consolidarse como referente en el campo del reciclaje y la sostenibilidad en Europa.