Un nuevo estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y el Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), publicado en Nature Health, revela que la contaminación del aire a corto plazo está vinculada a aproximadamente 146.500 muertes prematuras al año en Europa, de las cuales 9.932 corresponden a España. El análisis se basa en datos de cerca de 89 millones de muertes registradas entre 2003 y 2019 y destaca la elevada vulnerabilidad de ciertos grupos demográficos, como hombres jóvenes y mujeres mayores.
El informe subraya que las partículas PM2.5 son el contaminante más dañino, relacionadas con alrededor de 79.000 muertes, seguido del NO2 y el ozono. Esto resalta la importancia de desarrollar sistemas de alerta temprana dirigidos a las poblaciones más vulnerables y la necesidad de un análisis más completo de los efectos de la contaminación, considerando diversos contaminantes simultáneamente. En este sentido, los investigadores abogan por un enfoque adaptado en las políticas de salud pública para combatir este problema creciente.