La reintroducción del bisonte europeo en España, específicamente en el municipio de El Recuenco, Guadalajara, impulsada por el proyecto de Rewilding Spain, ha generado un intenso debate sobre su rol en la prevención de incendios forestales y su impacto en el ecoturismo local. Desde la llegada de nueve ejemplares —cinco hembras y cuatro machos— hace unos meses, se ha observado que estos grandes herbívoros no solo ayudan a controlar la acumulación de biomasa vegetal, que es una de las principales causas de incendios, sino que también están atrayendo un número creciente de turistas interesados en la biodiversidad y la vida salvaje.

Sin embargo, la iniciativa ha enfrentado críticas de ciertos científicos, como Carlos Nores, de la Universidad de Oviedo, quienes apuntan que la baja natalidad de los bisontes y su correcta adaptación al clima actual son factores inciertos. Estos expertos argumentan que otras especies, como el ciervo rojo, cumplen de manera más efectiva la función de controlar la vegetación. A pesar de estas reservas, defensores del proyecto resaltan que la iniciativa podría abrir nuevas oportunidades laborales en áreas rurales despobladas y fomentar el turismo sostenible.

La presencia del bisonte europeo ha comenzado a revitalizar la economía de la zona, impulsando nuevos proyectos turísticos como un hotel ecológico. Este desarrollo busca aprovechar el interés de los visitantes por observar a los bisontes en un entorno natural. Asimismo, el proyecto no solo se limita a la economía local, sino que también contribuye a la restauración de hábitats y al incremento de la biodiversidad en el Alto Tajo, convirtiendo a Guadalajara en un referente de innovación en restauración ecológica en España.