El pasado 28 de mayo, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) activó el Índice de Peligro de Incendios Forestales (IPIF), una innovadora herramienta destinada a mejorar la anticipación frente a incendios forestales en España. Este nuevo sistema, presentado ante la ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, y el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, reemplaza al modelo anterior, que se basaba únicamente en datos meteorológicos.
El IPIF incorpora no solo parámetros tradicionales como temperatura y humedad, sino que también evalúa el estado de la vegetación mediante tecnología satelital y el nivel de humedad del suelo. Esta integración de información permite un análisis más completo y adaptado a cada superficie, facilitando a los servicios de extinción conocer con precisión las áreas más vulnerables al fuego. La resolución espacial del índice ha mejorado notablemente, pasando de cinco a un kilómetro, lo que permite identificar condiciones locales que antes no eran evidentes.
El nuevo índice amplía su escala de peligrosidad a seis niveles, incluyendo una categoría nueva de «muy bajo» riesgo, sumándose a los niveles previos de bajo, moderado, alto, muy alto y extremo. Esta mejora en la clasificación de riesgos responde a la crítica necesidad de adaptar las estrategias de prevención en un contexto climático cambiante, donde la precisión en la evaluación del riesgo es fundamental para la protección del medio ambiente y la seguridad de la población.