La ola de calor que sacude Europa se está intensificando, trasladándose hacia el este y dejando detrás temperaturas máximas que superan los 40ºC en varias localidades centroeuropeas. En Hungría, se prevén días críticos con registros de hasta 41,9ºC, lo que ha llevado al Gobierno a implementar restricciones de agua y a recomendar el teletrabajo para reducir el consumo eléctrico. En Rumanía, las altas temperaturas han resultado en al menos tres muertes y la previsión de máximas de 41ºC.

Alemania no ha sido ajena a este fenómeno, reportando 26 muertes durante un fin de semana de récords de temperatura, que incluyen máximos de 41,7ºC. La capital austríaca, Viena, ha alcanzado por primera vez los 40ºC, estableciendo un nuevo récord histórico. Este episodio está causando un elevado número de muertes, con un balance provisional de 1.000 muertes más de lo habitual desde que comenzó la ola de calor. Además, la OMS informa que 150 millones de europeos están experimentando condiciones de calor extremo, lo cual ha generado discusiones sobre la necesidad de políticas climáticas efectivas en la Unión Europea.