Durante su intervención en un evento en el Ateneo, la exministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, destacó que el calendario de cierre de centrales nucleares establecido en su gestión era 'realista', pero admitió que las circunstancias han cambiado, lo que podría justificar cierta flexibilidad en las fechas. Las empresas que operan las centrales han solicitado una revisión del calendario debido a nuevos factores como la demanda eléctrica y la importancia de la firmeza del sistema.

Ribera no se pronunció sobre prórrogas específicas, pero enfatizó que cualquier planificación energética futura debe contemplar el rol de la energía nuclear en las próximas dos décadas. A pesar de abrir la puerta a posibles cambios, reafirmó que el avance hacia las energías renovables sigue siendo la prioridad de España, lo que ha permitido mantener competitividad en el mercado eléctrico y fomentar la descarbonización y la independencia energética del país.