Iberoamérica avanza hacia una transición energética basada en energías renovables, impulsada por su abundancia de recursos naturales y la necesidad de asegurar su soberanía energética. Durante la II Jornada de Sostenibilidad y Energía en Iberoamérica, representantes de diferentes sectores enfatizaron la importancia de ampliar la capacidad de generación limpia y de construir redes eléctricas más resilientes e interconectadas.
Los expertos coincidieron en que es fundamental no solo aumentar la generación de energía renovable, sino también mejorar las infraestructuras que permiten su transporte y distribución. Esto garantiza un suministro energético eficiente y seguro a hogares e industrias. Además, la electrificación de la economía es vital, impulsando sectores como el transporte y la industria hacia un uso más intensivo de electricidad proveniente de fuentes limpias.
La inclusión social también fue un tema recurrente, ya que la transformación del sistema energético debe evitar dejar atrás a las comunidades más vulnerables. Se buscó reafirmar que las políticas públicas y la legitimidad social son esenciales para aprovechar el potencial energético de la región y lograr un crecimiento sostenible y equitativo.