En lo que va de 2026, España ha registrado un total de nueve grandes incendios forestales, cifra alarmante que supera en ocho la del año anterior. La superficie quemada ya alcanza más de 37.000 hectáreas, lo que representa un aumento significativo en comparación con 2025. La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha señalado que esta situación refleja la intensificación de la "emergencia climática" en el país.
La llegada de la primera ola de calor del verano coincide con este incremento. Se pronostican temperaturas superiores a los 36 grados en muchas regiones, con máximas extremas que podrían alcanzar los 42 grados en lugares menos acostumbrados al calor. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido un aviso especial, determinando que el fenómeno aumentará el peligro de incendios, especialmente en los valles fluviales del cuadrante suroccidental y en la cuenca del Ebro. Este riesgo se acentúa en las horas centrales del día, lo que podría afectar a personas vulnerables y a quienes realicen actividades al aire libre.
El Gobierno ha activado medidas preventivas, que incluyen 56 medios aéreos y las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF). Aagesen ha instado a la población a mantener la "máxima prevención" para evitar negligencias que agraven la situación en los espacios naturales. Las previsiones apuntan a un ascenso térmico significativo en varias ciudades, como Zaragoza, Toledo y Córdoba, mientras que el riesgo de incendios se eleva en comunidades como el País Vasco, en alerta naranja, y otras nueve en aviso amarillo por altas temperaturas.