A lo largo de este año, España ha experimentado un aumento notable en los incendios forestales, contabilizando alrededor de 50.000 hectáreas quemadas hasta la fecha, según estimaciones europeas. Esta cifra representa un incremento significativo en comparación con los aproximadamente 39.700 hectáreas registradas por el Ministerio para la Transición Ecológica hasta el 21 de junio. La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha catalogado esta situación como un reflejo de la 'emergencia climática'.
Entre los incendios más preocupantes se encuentran el de Leciñena en Zaragoza, que ha arrasado unas 2.200 hectáreas, y el que afecta a Despeñaperros en Jaén, que ha llevado al desalojo preventivo de casi 200 personas. En el caso de El Bierzo, dos grandes siniestros han devastado aproximadamente 5.000 hectáreas, causando la evacuación de numerosas familias y alertando a miles de habitantes en las cercanías. Aparte de la causa humana y de negligencias, se ha confirmado que algunos incendios fueron generados por relámpagos, aumentando la gravedad del contexto.
La ola de calor, que ha registrado temperaturas récord de hasta 45 grados en Jaén, ha sido identificada por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) como un factor que intensifica el riesgo de incendios, especialmente durante las horas más cálidas del día. En respuesta, se han activado medidas preventivas como la movilización de 56 medios aéreos y el cierre de áreas al público en lugares de mayor riesgo, mientras se hace un llamado a la ciudadanía para adoptar una 'máxima prevención' para evitar que se agrave la situación.