La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha confirmado que el bimestre junio-julio de 2026 ha sido el más caluroso y seco desde que se tienen registros. La temperatura media alcanzó los 24,5 ºC, superando en casi 3 grados las medias habituales, mientras que las precipitaciones apenas llegaron a 17 litros por metro cuadrado, la cifra más baja en la serie histórica. Esta combinación de calor extremo y escasez de lluvias está agravando el estrés ambiental en el país.
La ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha urgido a la creación de un amplio pacto político para coordinar medidas que protejan la agricultura y el suministro de agua. La Aemet destaca que la aceleración del calentamiento es evidente, con patrones climáticos extremos que han ido en aumento desde 2015. Las repercusiones de esta situación son múltiples, afectando no solo la agricultura y los ecosistemas, sino también la salud pública y la disponibilidad de recursos hídricos. Aagesen ha enfatizado la necesidad de una mayor coordinación entre administraciones para abordar los impactos del cambio climático y ha propuesto reforzar las políticas de adaptación y mitigación ante estos fenómenos cada vez más frecuentes.