Un reciente estudio internacional revela que el cambio climático se convertirá en la principal amenaza para el 65% de los ecosistemas insulares del planeta para 2050. Este análisis, realizado por un equipo de 14 investigadores de diferentes países, indica que las islas albergan aproximadamente el 20% de la biodiversidad global, a pesar de que representan solo el 7% de la superficie terrestre.

En España, se han identificado tres islas como puntos críticos: Arosa, la Toja y Conejera. Estas islas enfrentan retos como el aumento de las temperaturas, la subida del nivel del mar, especies invasoras y cambios en el uso del suelo. La investigadora Ana Benítez enfatiza la necesidad de implementar estrategias de conservación adaptadas a las características locales para proteger estos ecosistemas vulnerables. También se sugiere que la restauración de ecosistemas y la creación de áreas protegidas podrían ser soluciones efectivas para mitigar los impactos del cambio climático y reducir la presión de especies invasoras.