La histórica sequía que afecta al Danubio ha llevado a 120 turistas españoles a cambiar su crucero por un autobús en un trayecto que originalmente debía realizarse por el río. La falta de lluvias y el calor han causado un bajo caudal, generando malestar entre los pasajeros que esperaban un viaje programado entre Passau y Bratislava. Los afectados han señalado que no se les ofrecieron alternativas adecuadas para continuar su viaje, lo que aumenta su frustración.
Jesús García, experto en cruceros, ha calificado esta situación de ‘atípica y rara’, ya que el Danubio es conocido por su caudal constante. En caso de problemas como los actuales, García recomienda a los viajeros revisar sus contratos y acudir a organismos de consumo si sienten que sus derechos no están protegidos. Además, advierte que cambios climáticos similares podrían repetirse en el futuro, lo que afectará la industria del turismo fluvial en Europa y la forma en que se viaja durante los meses de verano.