La prohibición de los envases de monodosis de plástico en bares y restaurantes comenzará el 1 de enero de 2030, según la reciente aclaración de Hostelería de España, que corrige la fecha inicialmente divulgada. Esta normativa, que proviene de un reglamento europeo aprobado en 2025, tiene como objetivo reducir el uso de plásticos de un solo uso dentro del sector alimentario y avanzar hacia un modelo de economía circular. Las monodosis, utilizadas comúnmente para productos como salsas, azúcar y mantequilla, serán reemplazadas por opciones reutilizables, compostables o de papel.
Además, a partir del 1 de agosto de 2026 se limitará la comercialización de envases alimentarios que contengan niveles elevados de PFAS, sustancias químicas cuyos efectos ambientales y para la salud han sido objeto de preocupación. A pesar de que las restricciones sobre monodosis de plástico se implementarán en 2030, los fabricantes deberán comenzar a adaptarse a esta normativa de forma anticipada, lo que permitirá formar una cadena de suministro más sostenible.
La transición hacia envases más respetuosos con el medio ambiente supone un desafío para la hostelería, que deberá reajustar sus procesos operativos. Sin embargo, muchas empresas del sector ya están desarrollando soluciones sostenibles que se alinean con las exigencias ambientales de la UE. Esto es parte de una estrategia más amplia para combatir la contaminación por residuos plásticos y fomentar la sostenibilidad, una tendencia creciente entre consumidores y reguladores europeos.