La Autoridad Portuaria de Avilés está en el proceso de iniciar una evaluación ambiental ordinaria para el dragado de mantenimiento del puerto, tal como lo determinó el Ministerio para la Transición Ecológica. Este nuevo procedimiento, solicitado en agosto de 2025, se reinicia debido a que no puede continuar por la vía simplificada. En los últimos meses, la Autoridad ha recopilado informes sectoriales que respaldan la necesidad de este dragado, argumentando que se trata de una actividad necesaria para la seguridad en la navegación. Sin embargo, se han manifestado preocupaciones sobre sus posibles impactos ambientales.
Estudios anteriores han señalado que la evolución de la playa de Salinas no está asociada al puerto, sino que resulta de procesos históricos naturales. Asimismo, el Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria ha descartado la relación entre las actividades de dragado y el retroceso del frente dunar, atribuyendo esta problemática a factores externos distintos. A pesar de estos informes, los colectivos ecologistas continúan vigilantes, exigiendo un análisis más profundo del impacto que estas obras podrían tener sobre el ecosistema local y la dinámica de la playa.
Además, a nivel de otros proyectos relacionados, el Ministerio ha solicitado recientemente nuevos estudios para el dragado del Lérez, incluyendo análisis sobre especies invasoras y la afectación a la turbidez de praderas de zostera. Este contexto refleja una tendencia de mayor escrutinio sobre las actividades de dragado en las costas españolas, buscando asegurar que se cumplan los estándares ambientales adecuados antes de proceder con obras de gran envergadura.