El gobierno gallego ha decidido archivar definitivamente el proyecto para construir una macroplanta de celulosa soluble y lyocell en Palas de Rei, Lugo. Este proyecto había generado un amplio rechazo social, evidenciado por más de 27.000 alegaciones contra su construcción. Aunque se le había otorgado previamente una Declaración de Impacto Ambiental favorable, la Xunta determinó que la falta de infraestructuras eléctricas necesarias para su conexión a la red era un obstáculo insalvable. Greenfiber, la empresa detrás del proyecto y participada en gran parte por Altri, argumentó sobre su dependencia energética, pero la Xunta consideró insuficientes sus soluciones alternativas. La decisión es recurrible por la empresa, aunque marca un importante hito en la gestión de proyectos industriales con un alto impacto ambiental en Galicia.