La reciente propuesta de minería a cielo abierto en el Nordeste Segoviano, que abarca una superficie de 257 hectáreas entre los municipios de Barbolla y Sotillo, ha desatado la oposición de los vecinos organizados en la Plataforma contra la explotación minera. Este colectivo ha presentado alegaciones a la Junta de Castilla y León, solicitando una Declaración de Impacto Ambiental desfavorable y el rechazo tanto de este proyecto como de futuras iniciativas mineras.

Los habitantes de la comarca temen que la mina comprometa la agricultura, el turismo rural, así como el patrimonio histórico y los recursos hídricos locales. En particular, han expresado preocupación por el impacto que un proyecto de esta magnitud podría tener en la imagen del territorio y la viabilidad económica de actividades fundamentales como la agricultura y el ecoturismo. La Plataforma también ha señalado que la actividad minera podría perjudicar al yacimiento romano de Confloenta, que es un valor cultural esencial de la área.

Asimismo, los colectivos opositores han solicitado que se realicen estudios más exhaustivos sobre los recursos hídricos, la biodiversidad y la salud pública, enfatizando que la calidad del agua podría verse seriamente comprometida por el polvo y el tráfico de maquinaria pesada. Mientras se espera la decisión final de la Junta de Castilla y León, el debate sobre el equilibrio entre desarrollo económico y conservación del medio ambiente se intensifica en esta comarca de alto valor paisajístico e histórico.