La población del orangután de Tapanuli, catalogado en peligro crítico, enfrenta una nueva amenaza que no proviene solo de grandes proyectos de infraestructura, sino de la agricultura y la tala a pequeña escala en Batang Toru, Sumatra. El estudio indica que entre 2000 y 2023 se perdieron 7.659 hectáreas de bosque, siendo estas actividades responsables del 70% de esta pérdida. Los pequeños cultivos, como el plátano, están substituyendo al bosque y fragmentando el hábitat de esta especie en peligro.
Además, el impacto de las recientes lluvias extremas asociadas al ciclón Senyar ha agravado la situación, con deslizamientos que afectaron más de 8.000 hectáreas, poniendo en riesgo los pocos orangutanes que quedan. Investigadores advierten sobre la necesidad de abordar simultáneamente la presión de la tala y la agricultura, y de ampliar los esfuerzos de conservación más allá de las áreas protegidas. La protección efectiva del hábitat y el apoyo a las comunidades locales son cruciales para la supervivencia del orangután de Tapanuli, cuya extinción podría ser inminente si no se toman medidas urgentes.