Una cámara trampa ha registrado un jaguar de las nubes en la Sierra del Merendón, Honduras, el primer avistamiento en diez años. Fotografiado a 2200 metros sobre el nivel del mar, esta altura es inusual para la especie, habitualmente presente en altitudes inferiores a 1000 metros. Este evento es un indicativo del estado de los bosques que todavía pueden conectar poblaciones de jaguares, vitales en un contexto de creciente deforestación.
El jaguar observado es considerado un "viajero" por los biólogos, lo que sugiere que este corredor montañoso permite un movimiento entre poblaciones, aumentando las posibilidades de reproducción y supervivencia. Sin embargo, la situación del jaguar sigue siendo delicada, ya que la pérdida de hábitat, caza furtiva y expansión agrícola amenazan a la especie.