La extinción silenciosa de insectos polinizadores se convierte en un riesgo serio para la alimentación y los ingresos de familias agrícolas, según un reciente estudio publicado en Nature. La investigación realizada en el distrito de Jumla, Nepal, indica que los polinizadores son responsables del 44 % de los ingresos agrícolas de las familias y de una significativa contribución en la ingesta de nutrientes esenciales como la vitamina A y el folato.
Los resultados del estudio revelan que, a pesar de que solo el 18 % de la dieta de los hogares proviene de cultivos dependientes de polinizadores, estos representan el 73 % de la vitamina E, el 68 % del folato y el 67 % de la vitamina A consumida. La desaparición de estos insectos podría traducirse en una reducción del 21 % en la ingesta de vitamina A y un impacto económico notable, con pérdidas del 44 % en ingresos agrícolas en un escenario extremo.
Sin embargo, el informe también ofrece una luz de esperanza. A través de una gestión adecuada de los servicios de polinización, se podrían incrementar los ingresos agrícolas y mejorar la ingesta de micronutrientes. Para ello, la investigación sugiere medidas concretas como la plantación de flores silvestres y la reducción del uso de pesticidas, afirmando que "la biodiversidad no es un lujo", sino esencial para la salud y la nutrición de las comunidades.