Investigadores han descubierto que las arboledas sagradas de Vanzole, en los Ghats Occidentales de India, albergan una mayor diversidad de especies arbóreas y retoños en comparación con los árboles dispersos en áreas habitadas. Estas arboledas, protegidas por motivos religiosos y comunitarios, se caracterizan por la conservación de ecosistemas complejos que incluso superan en calidad a otras áreas naturales. El estudio, realizado en cuatro arboledas, reveló que 44 árboles gigantes de 14 especies se encontraban en estas zonas sagradas, mientras que solamente 38 ejemplares de 8 especies estaban disponibles en las cercanías de las viviendas.
La investigación subraya que los grandes árboles dentro de las arboledas se convierten en refugios para la fauna, ayudando a la dispersión de semillas gracias a aves frugívoras. Aunque los árboles en áreas urbanas ofrecen ciertos beneficios, no son un reemplazo adecuado para la complejidad ecológica de un bosque completo. Además, el crecimiento de infraestructuras de hormigón amenaza estos entornos sagrados, lo que podría perjudicar su biodiversidad y el papel crucial que desempeñan en la regeneración ecológica. La conservación de estos bosques sagrados requiere no solo acciones ambientales, sino también el apoyo y los conocimientos de las comunidades locales que los cuidan.