La orca ibérica conocida como Estrella ha captado la atención al ofrecer una cabeza de atún a un barco en el estrecho de Gibraltar, conducta que sugiere interacciones sociales más que violentas. Este suceso fue documentado por la asociación WeWhale, que busca salvaguardar a estos cetáceos en peligro crítico de extinción. Según Janek Andre, fundador de WeWhale, el avistamiento desafía la imagen negativa que se ha creado en torno a Estrella, apodada 'White Gladis' por su supuesta agresividad.
Los investigadores destacan que las orcas tienen comportamientos complejos y comunicativos, como compartir presa, que reflejan su inteligencia y curiosidad. Esta interacción invita a reflexionar sobre la percepción pública de estos animales, enfatizando que la educación y el respeto pueden fomentar una mejor coexistencia entre humanos y orcas. La conversación sobre el manejo de incidentes con embarcaciones se vuelve crucial para la protección de ambas partes, promoviendo una comprensión más profunda de la vida social de las orcas ibéricas.