Un nuevo informe de la Fundação Getúlio Vargas (FGV) destaca los graves efectos de la sequía que afectó a la Amazonía brasileña entre 2023 y 2024, señalando que las comunidades locales, ya vulnerables, han enfrentado pérdidas económicas y problemas de salud. La sequía ha causado una disminución en el caudal de los ríos y un incremento de incendios, lo que ha reducido las fuentes de alimento, como la pesca y las cosechas, generando inseguridad alimentaria.

Asimismo, la investigación señala que la contaminación del agua ha provocado un aumento de enfermedades estomacales y respiratorias, mientras que las mujeres están experimentando un incremento en el riesgo de violencia de género. Según Kena Chaves, investigadora en la FGV, los efectos de esta crisis climática pueden perdurar, dado el débil acceso a servicios públicos en la región. Chaves advirtió sobre la posibilidad de un fenómeno de El Niño aún más fuerte en el futuro, lo que podría intensificar la fragilidad de estas comunidades.