El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, ha mencionado la posibilidad de declarar la prealerta por sequía en la región debido a las altas temperaturas y la escasez de lluvias. Se está instando a la población a hacer un uso racional del agua mientras se evalúan las condiciones climáticas. En este contexto, varios municipios, entre ellos Vigo, han adelantado la implementación de restricciones en el uso del agua.
Vigo, que ha sido la primera ciudad en activar oficialmente la prealerta por sequía, ha adoptado un paquete de medidas restrictivas que incluyen la prohibición del llenado de piscinas particulares y el lavado de vehículos fuera de los establecimientos autorizados. Además, se suspende el baldeo de las calles con agua potable y se limita el riego de zonas verdes, mientras que las duchas de las playas y fuentes ornamentales sin recirculación también permanecerán cerradas. El alcalde Abel Caballero ha solicitado a otros municipios que dependen del embalse de Eiras que implementen medidas similares, en vista de que las reservas se sitúan actualmente en un 86,7%, un porcentaje inferior al de años anteriores.
El regidor ha criticado la falta de apoyo de la Xunta en la financiación de infraestructuras hídricas, subrayando la inversión municipal de 23 millones de euros en una nueva planta potabilizadora. Caballero ha expresado su frustración ante la falta de respuestas del gobierno autonómico a las solicitudes para mejorar la gestión del agua, como la reutilización del agua depurada para el baldeo de calles.