Según el Servicio Europeo de Cambio Climático Copernicus, junio de 2026 fue el mes más cálido en Europa, con temperaturas en España que alcanzaron los 23,3 grados, superando la media del periodo 1991-2020 en 3,2 grados. Este incremento ha derivado en un significativo aumento de muertes atribuibles al calor, con 937 fallecimientos en junio y 153 en los primeros días de julio en España.

La ola de calor ha tenido un impacto particularmente fuerte en Europa, causando más de 4.000 muertes en exceso en el continente. En Bélgica, se han documentado 1.222 muertes relacionadas con el calor, y en Alemania, la ola de finales de junio dejó más de 5.000 fallecimientos, afectando mayoritariamente a personas mayores. Francia y Reino Unido también están sufriendo olas de calor, contribuyendo a una crisis en la salud pública y en los servicios e infraestructuras debido a las extremas temperaturas.