El embalse de Rules, ubicado en Granada, ha estado vertiendo continuamente agua al mar desde febrero, con un flujo de aproximadamente 30.000 litros por segundo. Esta liberación se produce en un contexto de grave sequía en la región, donde miles de hectáreas de cultivos tropicales dependen de fuentes hídricas cada vez más escasas, utilizando agua salobre de acuíferos sobreexplotados.
El deshielo en Sierra Nevada, que ha aportado volúmenes hídricos que superan la capacidad del pantano, ha llevado a esta situación sin precedentes. La presa, que aún no cumple con su objetivo de garantizar el riego de 9.000 hectáreas de cultivos subtropicales, refleja las deficiencias en la gestión del agua y la crisis hídrica que afecta a la zona. La percepción de un recursos abundante como el agua siendo despejada al mar, mientras el sector agrícola lucha por sobrevivir, intensifica la preocupación entre los agricultores locales, evidenciando la falta de soluciones efectivas para abordar la escasez.