Un equipo internacional de investigación ha desarrollado un bioestimulante natural a partir de la cianobacteria Nostoc commune, que podría incrementar la producción de cultivos en condiciones de sequía extrema o alta salinidad. Durante los ensayos, los tratamientos mostraron resultados significativos, como un aumento del 60% en la producción de tomates, lo que indica su potencial para mejorar la agricultura en zonas áridas. A diferencia de otros fertilizantes, este producto aprovecha los compuestos generados por estos microorganismos para ayudar a las plantas a crecer y resistir estrés ambiental.
El estudio, realizado por la Universidad de Almería y otras instituciones, subraya que el bioestimulante no introduce bacterias vivas al campo, sino que utiliza compuestos extraídos, lo que simplifica su aplicación. Puede ser administrado por pulverización o riego, con resultados más efectivos en la aplicación foliar. Aunque aún queda por validar su efectividad en condiciones reales de cultivo, se presenta como una alternativa sostenible para enfrentar los retos de la agricultura mediterránea, como la sequía y la salinización del suelo.