Los albatros que visitan las aguas de Perú para alimentarse enfrentan un grave peligro: las líneas de palangre utilizadas en la pesca. Estas líneas, que cuelgan anzuelos cebados, atraen a las aves, que al intentar comer pueden quedar enganchadas y ahogarse. Aunque no se dispone de cifras exactas sobre la mortalidad en Perú, algunos biólogos estiman que cientos o incluso miles de albatros mueren anualmente debido a esta práctica.

Una solución propuesta por los científicos es el uso de líneas espantapájaros, unas cuerdas con cintas visibles que se colocan en la popa de los barcos. Estas líneas han demostrado reducir en un 96% la frecuencia con la que las aves se acercan a las artes de pesca. Además, se recomienda combinar esta estrategia con otras medidas, como el uso de anzuelos con peso y la pesca nocturna, para minimizar los riesgos durante la actividad pesquera.

Los albatros, especialmente el de Galápagos y el de Chatham, están en peligro debido a su dependencia de zonas específicas para alimentarse y reproducirse. Es fundamental implementar estas medidas de conservación no solo por el bienestar de las aves, sino también para equilibrar las actividades pesqueras de una forma sostenible.