Islandia, que hasta ahora se caracterizaba por no tener mosquitos, ha confirmado la presencia de la especie Culiseta annulata durante el año 2025. Este descubrimiento fue realizado por el Instituto de Ciencias Naturales de Islandia tras el avistamiento de tres ejemplares en una trampa de polillas. Aunque no se considera una emergencia sanitaria, la llegada de este insecto refleja el impacto del cambio climático y las transformaciones ecológicas en la región.
La ausencia histórica de mosquitos en Islandia se atribuyó a su clima riguroso, pero las condiciones ambientales están cambiando. Con temperaturas récord alcanzadas en 2025, éstas ofrecen nuevas oportunidades para la supervivencia de especies que antes no podían establecerse. La capacidad de Culiseta annulata para sobrevivir en refugios durante el invierno es un factor clave que podría permitir su establecimiento en el país.
El Instituto también ha recibido informes de otros mosquitos, lo que indica que la vigilancia sobre la llegada de nuevas especies debe incrementarse. Este fenómeno, aunque pequeño, es un indicativo de cómo el calentamiento global está modificando el ecosistema islandés y abriendo la puerta a cambios duraderos en la biodiversidad local.