La ampliación de la Reserva Marina Cabo de Palos-Islas Hormigas, que eleva su superficie protegida a 2.116 hectáreas, tendrá un impacto significativo en la conservación de los ecosistemas marinos del Mediterráneo. El Gobierno regional ha decidido incorporar 168 nuevas hectáreas, creando una zona de usos regulados que ayudará a proteger hábitats críticos para la regeneración pesquera y la biodiversidad marina, incluyendo praderas de Posidonia oceánica y fondos coralígenos.

Con esta ampliación, se prohibirá la pesca submarina recreativa y los concursos de pesca deportiva, mientras que se permitirá la pesca artesanal sostenible mediante técnicas de bajo impacto. La regulación busca no solo conservar la biodiversidad marina, sino también garantizar la sostenibilidad de las comunidades costeras que dependen de recursos pesqueros. Además, las nuevas normativas limitarán actividades como el anclaje de embarcaciones sobre áreas de vegetación sensible, promoviendo así la salud ecológica del entorno marino.

La protección de esta reserva es clave en el contexto del cambio climático, ya que los ecosistemas marinos robustos actúan como sumideros de carbono y contribuyen a la resiliencia frente a la erosión costera. En conjunto, estas medidas refuerzan el papel de la reserva como uno de los principales destinos de buceo en Europa y un modelo de conservación efectiva y desarrollo turístico sostenible.