La costa de Cataluña, el golfo de Alicante y la costa de Almería son consideradas zonas vitales para la preservación de tiburones en el Mediterráneo, según un estudio realizado por el Instituto de Ciencias del Mar (ICM) y el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN). Este hallazgo es parte del proyecto COTI, el cual tiene como objetivos compatibilizar la pesca con la conservación de tiburones pelágicos, que son esenciales para el equilibrio del ecosistema marino.
A lo largo de la investigación, que se extiende desde Blanes (Girona) hasta Cartagena (Murcia), se identificaron espacios críticos fundamentales para la alimentación, reproducción y migración de estas especies. Las tecnologías avanzadas de seguimiento satelital han proporcionado datos inéditos sobre el comportamiento de tiburones como la tintorera, el marrajo y el bocadulce. El estudio también destaca la colaboración activa de la flota pesquera local, que ha facilitado la captura y liberación de ejemplares para su monitoreo, demostrando que la actividad económica y la conservación ecológica pueden coexistir.
Con la creciente preocupación por la disminución de las poblaciones de tiburones debido a la sobrepesca, las capturas accidentales y el cambio climático, el estudio busca implementar políticas reales basadas en estos hallazgos. Proteger estas áreas no solo beneficiaría a los tiburones, sino que también podría mejorar la salud del ecosistema marino en su conjunto. Se subraya la importancia de actuar rápidamente para evitar que estos depredadores apicales sigan desapareciendo, lo que podría desestabilizar gravemente la cadena alimentaria en uno de los mares más presionados del planeta.