La reciente Ley de Bienestar Animal, vigente desde septiembre de 2023, establece sanciones significativas para los dueños de perros que suelten a sus mascotas en espacios protegidos, como parques nacionales y zonas de ganado. El artículo 25 de la ley prohíbe explícitamente dejar animales sueltos en estos lugares, destacando que la responsabilidad recae sobre el dueño incluso si no se ha producido un daño. En España, más del 30 % de la superficie es área protegida, lo que resalta la importancia de estas normas para la conservación del medio ambiente.

La ley clasifica las infracciones en leves, graves y muy graves, con multas que van desde 500 hasta 200.000 euros. Aunque normalmente se espera que un perro controlado en entornos adecuados no provoque daños, la normativa enfatiza la necesidad de que los dueños asuman responsabilidad y control sobre sus animales, evitando situaciones que puedan poner en peligro tanto a la fauna como a las personas. La tenencia responsable se convierte así en un principio fundamental para la convivencia en estos valiosos espacios naturales.