Brasil ha inaugurado una operación pionera de transporte de vinaza de caña, un fertilizante orgánico, haciendo uso exclusivo de biometano. Este ambicioso proyecto, desarrollado por LOTS Group y Cocal, tiene como objetivo sustituir más de 19 millones de litros de diésel en un período de cinco años, lo que se traduce en una reducción de hasta 41.000 toneladas de emisiones de dióxido de carbono. Este impacto es significativo, ya que equivaldría a la captura de carbono que lograrían más de 250.000 árboles en dos décadas.
El uso de biometano en este contexto no solo representa un compromiso con la sostenibilidad, sino también con la eficiencia económica. El biometano permite una operación logística menos dependiente de combustibles fósiles, lo que se alinea con la ley del Combustible del Futuro, que promueve el incremento de biocombustibles en Brasil. Esta iniciativa se realiza en un momento clave para el país, buscando su transformación hacia una economía de bajas emisiones, especialmente en el sector agroindustrial, donde el transporte pesado es un desafío significativo para la descarbonización.
La implementación de esta tecnología innovadora también refleja el creciente interés del sector agrícola por soluciones sostenibles. Según LOTS Group, el biometano no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también representa una opción rentable para la industria agrícola brasileña. Este avance está diseñado para crear un modelo sostenible que se pueda replicar en otras áreas operativas, como el transporte de caña de azúcar entre campos y plantas industriales.