La reciente actualización de la Estrategia de Descarbonización a Largo Plazo 2050 pone de manifiesto que España requiere la incorporación de 4,6 millones de vehículos eléctricos para cumplir con el objetivo establecido en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) de 5,5 millones de coches eléctricos para 2030. Actualmente, circulan alrededor de 850.000 vehículos eléctricos e híbridos enchufables, lo que subraya la necesidad urgente de acelerar esta transición.

El país está implementando medidas como la creación de zonas de bajas emisiones (ZBE) y el fortalecimiento de la infraestructura de recarga pública. No obstante, un reto persistente es el hecho de que el 69% de los 55.077 puntos de recarga disponibles son de carga lenta, y el 24% presenta fallas técnicas. Además, el impacto de la movilidad eléctrica se ve limitado en áreas con escasa infraestructura y para aquellas personas que no cuentan con un garaje.

La estrategia también recalca el interés en aumentar la cuota de energía renovable en la movilidad al 28% para 2030, así como en reducir las emisiones del sector en más del 30%. Con la digitalización de la movilidad y la introducción de tecnologías avanzadas, España debe encontrar un equilibrio entre electrificación y accesibilidad, asegurando que todos los ciudadanos puedan participar en la transición hacia un sistema de transporte más sostenible.