El artista Bad Bunny, en su actual gira en España, reparte dispositivos con forma de cámara al público, los cuales requieren el uso de pilas. Ecolec, una entidad que promueve la gestión adecuada de residuos electrónicos, advierte que una pila mal reciclada puede contaminar hasta 12.000 litros de agua. Si todos los asistentes desechasen las pilas incorrectamente, se podría generar una contaminación de hasta 25.000 millones de litros de agua por concierto si las pilas son alcalinas.

En total, durante los doce conciertos programados, el impacto ambiental podría ser devastador, alcanzando cifras alarmantes que equivalen a la capacidad de llenar varias veces el Lago de Sanabria. Para mitigar este impacto, se insta a los espectadores a reciclar las pilas en contenedores específicos. Sin embargo, muchos dispositivos y pilas terminan siendo coleccionables o mal desechados, lo que genera un preocupante escenario de contaminación.