El ajolote se ha convertido en un ícono durante el Mundial de Fútbol 2026, pero su situación es desesperante. Este anfibio, que habita en los canales y lagos de Xochimilco, está catalogado como en peligro crítico de extinción. Según el investigador Luis Zambrano de la UNAM, la población de ajolotes ha caído drásticamente, y los censos indican que podrían quedar sin ejemplares en su hábitat en menos de un año.

Entre las principales amenazas que enfrenta el ajolote se encuentran la contaminación del agua, la introducción de especies exóticas como las carpas y tilapias, así como la urbanización descontrolada. A pesar de su popularidad como símbolo del Mundial, esta situación contrasta con la falta de medidas efectivas para restaurar su hábitat y reducir el impacto del turismo masivo que genera el evento deportivo. Los expertos critican que la campaña de promoción del ajolote no refleja la gravedad de su situación y resulta en un 'greenwashing' que minimiza la urgencia de la conservación de su entorno natural.