Un reciente informe de Greenpeace Italia revela que el calentamiento de las aguas marinas ha alcanzado profundidades de hasta 40 metros, convirtiendo las anomalías térmicas y olas de calor en un fenómeno habitual en los mares italianos. Este estudio, realizado en colaboración con la Universidad de Génova y el Instituto Nacional de Oceanografía y Geofísica Experimental, muestra que las temperaturas en la superficie del Mediterráneo superan entre 1,5 y 2,5 grados Celsius por encima de la media climatológica, afectando severamente a los ecosistemas marinos.
El informe destaca que las colonias de la gorgonia amarilla en la isla de Elba han sufrido mortalidades del 30% al 60%, mientras que el coral madrepórico presenta un significativo deterioro en áreas protegidas. Además, se evidencian cambios en la biodiversidad, como la proliferación de especies que prefieren aguas más cálidas y el avance de organismos invasores como el alga Caulerpa cylindracea. Greenpeace enfatiza la necesidad urgente de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, ya que las Áreas Marinas Protegidas por sí solas no son suficientes para garantizar la resiliencia del ecosistema costero.