La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA) no ha conseguido hacer progresos en la regulación de la minería submarina durante su reciente reunión en Jamaica. A pesar de sus compromisos desde 2014, las posturas dispares de los 36 países miembros han impedido avanzar en la redacción de normas que garanticen la protección de los océanos. La secretaria general de la ISA, Leticia Carvalho, enfatizó la necesidad de un marco regulatorio claro y efectivo basado en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS).
Sin embargo, en una decisión que genera controversia, la ISA ha decidido extender el contrato de exploración de cinco años con The Metals Company, la cual ha estado presionando para llevar a cabo minería submarina. Esta acción podría abrir la puerta a la futura explotación comercial, a pesar de la falta de un marco regulador establecido.
Louisa Casson, de Greenpeace, ha señalado que esta prórroga puede sentar un precedente que permita a las empresas eludir las consecuencias de sus actividades. Por su parte, Sofia Tsenikli, de la Coalición para la Conservación de las Aguas Profundas, ha advertido que solo una moratoria sobre la minería submarina puede proporcionar la seguridad necesaria para proteger los océanos y el patrimonio común.