Investigadores han descubierto que las ballenas jorobadas del mar Arábigo no migran, sino que permanecen en una franja costera durante 70.000 años. A pesar de su sedentarismo, que ha sido atribuido a la abundancia de nutrientes generada por los monzones, esta especie, con apenas 80 individuos, se encuentra en peligro crítico de extinción. El estudio, dirigido por Andrew Willson y colaborando con la Autoridad Ambiental de Omán, usó tecnología de seguimiento satelital para estudiar su comportamiento.

Uno de los hallazgos significativos fue el viaje inusual de una ballena hembra llamada Luban, que cruzó 7.000 kilómetros hasta India, sugiriendo la existencia de hábitats y zonas de reproducción aún no identificados. Los expertos destacan la necesidad urgente de conservar esta comunidad, subrayando el impacto del cambio climático y la actividad humana como amenazas principales. Es esencial la colaboración de las comunidades pesqueras para promover la protección de estas ballenas que han sido parte de su cultura durante generaciones.