La propuesta de una macroplanta de biogás en el entorno de Belmonte de Tajo y Villarejo ha generado un firme rechazo por parte de los vecinos, preocupados por los impactos ambientales, sanitarios y paisajísticos que podría conllevar. La planta, impulsada por AGR Biogás, tiene proyectado tratar 140.000 toneladas de residuos orgánicos anualmente, lo que ha despertado un descontento que se organiza en la plataforma Stop Biogás Belmonte de Tajo.

Los residentes advierten que la instalación podría alterar la calidad de vida en esta zona agrícola sensible, con posibles efectos negativos como emisiones de olores, aumento del tráfico pesado y riesgos para los acuíferos y el suelo. Además, el Ayuntamiento de Belmonte de Tajo ya ha manifestado su oposición al proyecto, alineándose con la preocupación de la comunidad. La movilización vecinal incluye la realización de asambleas informativas y la promoción de alegaciones para detener un desarrollo que consideran incompatible con la sostenibilidad local.