Según un estudio publicado en Nature, la contaminación lumínica a nivel global ha aumentado un 16% en los últimos nueve años, lo cual supera el crecimiento de la población mundial. Este incremento se atribuye a un aumento del 34% en ciertas regiones, que ha sido compensado por un declive del 18% en otras áreas. Los autores del estudio, liderado por la Universidad de Connecticut, utilizaron más de un millón de imágenes de satélite nocturnas para mostrar la variabilidad dinámica de la luz artificial nocturna.

La investigación revela que el 51% del área estudiada experimentó cambios graduales, principalmente debido al desarrollo económico y la transición hacia tecnologías de iluminación LED, mientras que cerca del 20% sufrió cambios abruptos por factores como apagones o conflictos. Experta en contaminación lumínica, Alicia Pelegrina, resalta la necesidad de que la sociedad reconozca la luz artificial como un problema ambiental que afecta la biodiversidad y la salud, abogando por un cambio en la percepción social sobre su uso.