La Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) ha celebrado el nacimiento de dos crías de quebrantahuesos en libertad en el Parque Nacional de los Picos de Europa, en las zonas cántabra y asturiana. Los pollos provienen de parejas reproductoras locales: Biziele y Niebla en Cantabria, y Covadonga y Cares en Asturias. Estos nacimientos han sido descritos como un hito dentro de un programa de conservación que busca asegurar la viabilidad a largo plazo de la especie, que había estado extinguida en la cordillera Cantábrica durante décadas.

Con estos dos nuevos ejemplares, la población de quebrantahuesos en la cordillera ahora asciende a 40 individuos y cinco parejas reproductoras, lo que refleja un progreso significativo en su restauración. Sin embargo, la FCQ alerta sobre las amenazas persistentes que enfrenta la especie, como el uso de veneno, la electrocución y la intervención humana, que han llevado a la muerte de algunos ejemplares en tiempos recientes. Para garantizar la recuperación del quebrantahuesos, se necesita un enfoque integral que integre la ciencia, gestión técnica y el apoyo al medio rural, fundamental para mantener los ecosistemas de montaña donde habita la especie.

El proyecto de conservación se fundamenta en un modelo de metapoblación que busca conectar diferentes áreas de distribución y asegurar que la especie pueda expandirse y mantener poblaciones viables. Además, subraya la importancia de la ganadería extensiva, que sostiene los ecosistemas y proporciona alimento a los quebrantahuesos. Este avance reafirma que los esfuerzos realizados son fundamentales no sólo para la conservación del quebrantahuesos, sino también como un indicador de la salud general de los ecosistemas montañosos en la región.