Un reciente estudio liderado por la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) ha puesto de manifiesto un preocupante declive de la especie Pyrus bourgaeana, conocido como piruétano, en la región de Doñana, a pesar de las estrictas protecciones del Parque Nacional. Este escenario ha sido calificado por los investigadores como una "paradoja de conservación", donde la protección legal ha resultado en una sobreprotección de herbívoros que afectan la regeneración del árbol, junto a la sobreexplotación de acuíferos y sequías prolongadas.

A través de un monitoreo demográfico de dos décadas, el estudio revela que las tasas de supervivencia de las plántulas han permanecido extremadamente bajas, con la herbivoría como principal amenaza dentro del parque, mientras que en las áreas exteriores la desecación y la agricultura intensiva han sido los factores determinantes. Los ungulados, como ciervos y jabalíes, no solo afectan la germinación de nuevas plantas, sino que también reducen la cantidad de semillas disponibles.

Ante esta grave situación, los investigadores sugieren implementar medidas de conservación, como un uso sostenible del agua subterránea y el control de la población de ungulados, para mitigar las presiones ambientales que enfrenta el piruétano. Además, proponen un seguimiento demográfico y genético que permita detectar a tiempo posibles declives en la población, alertando sobre las amenazas que también podrían afectar a otras especies arborícolas en la región.