La alga Rugulopteryx okamurae, invasora en las playas del Campo de Gibraltar, ha transformado el paisaje costero, generando acumulaciones que afectan a turistas y al medio ambiente. Investigadores de la Universidad de Sevilla, apoyados por Red Eléctrica, han analizado el impacto de esta especie y propuesto su aprovechamiento para generar biogás y fertilizante, convirtiendo un problema en recurso.

En La Línea de la Concepción, se han retirado hasta 10 toneladas de esta alga en solo 48 horas, con recogidas que superan las 60 toneladas diarias en Cádiz. Además de estas cantidades en la costa, el impacto se extiende al ecosistema marino, afectando especies nativas y la flora submarina. Para abordar esta situación, los investigadores están ensayando métodos de compostaje junto a invertebrados, así como el proceso de digestión anaeróbica para producir biogás.

El tratamiento asegura que se minimice la toxicidad del residuo antes de su conversión en biocompost y genera potencial energético al aprovechar el metano producido en la descomposición. La estrategia incluye un enfoque de control para evitar que la alga se propague a nuevas áreas, considerando recientes detecciones en Galicia. Los esfuerzos reflejan una necesidad urgente de gestionar adecuadamente esta especie invasora mientras se busca su valorización económica y ambiental.