Un reciente estudio del CSIC pone de manifiesto el preocupante aumento en el consumo de fauna silvestre en Guinea Ecuatorial, donde actualmente se comercializan muchas más especies amenazadas que hace 35 años. Este informe, que registró 2,783 individuos de 56 especies, señala que el 41% de ellas se encuentra amenazada o casi amenazada a nivel global. El pangolín, en particular, ha visto un aumento de su presencia en los mercados, pasando del 2% de los individuos vendidos en 1990 al 6.5% en Bata y al 10.7% en Malabo en 2025.

Además, el crecimiento de la demanda ha llevado a un incremento en los precios de las especies amenazadas, que se venden a precios significativamente más altos que las especies comunes. Esto genera un círculo vicioso donde la escasez y la demanda se alimentan mutuamente, poniendo en riesgo la supervivencia de especies como el gorila occidental y el chimpancé. La investigación concluye que es crucial mejorar la vigilancia del comercio de fauna y llevar a cabo campañas educativas para reducir la demanda de estas especies vulnerables, buscando alternativas alimentarias más sostenibles para la población local.