La tala ilegal de árboles en un área protegida de Mojácar ha provocado la alarma de colectivos ecologistas y vecinos, quienes han solicitado de manera urgente la intervención del Seprona. La actividad se desarrolla en el antiguo camping del litoral almeriense, un área declarada en evaluación ambiental y de gran valor ecológico, donde habitan especies protegidas como el camaleón y la tortuga mora.
Los denunciantes argumentan que los trabajos se realizan sin las garantías legales necesarias, lo que podría estar vulnerando normativas de protección del medio ambiente. Este conflicto revela la creciente presión urbanística en el litoral mediterráneo y la falta de coherencia en las decisiones de planificación, ya que proyectos similares han sido rechazados por su impacto ambiental. La llamada a la intervención del Seprona busca parar esta acción antes de que cause daños irreparables a la biodiversidad local, destacando la necesidad de un cambio en el modelo de desarrollo en estas áreas sensibles.