Las olas de calor han dejado de ser una rareza en Berlín, que ha decidido adoptar un enfoque proactivo frente al cambio climático. El Berliner Klimaanpassungsgesetz (KAnGBln), conocido como el BäumePlus-Gesetz, establece un objetivo de un árbol por cada 15 metros de calles, junto a otras medidas para rehabilitar la infraestructura verde y gestionar adecuadamente el agua de lluvia. La ley, impulsada por la iniciativa ciudadana BaumEntscheid, contempla la creación de un Landesamt für Klimaanpassung, con planes para incorporar hasta 500 nuevos puestos de trabajo.

Berlín también apunta a convertirse en una “ciudad esponja”, centrándose en la retención y uso del agua de lluvia. Se busca que al menos la mitad de las superficies impermeables se desacoplen del sistema de alcantarillado para gestionar el agua donde cae, contribuyendo así a mitigar inundaciones y sequías. La implementación de estas medidas debería disminuir las temperaturas diurnas en áreas críticas en al menos 2 °C durante episodios de calor. El compromiso incluye un presupuesto estimado de entre 3.200 y 4.000 millones de euros para su desarrollo, y se destaca la importancia de mantener árboles y la infraestructura necesaria para que estos frenen el calor de manera eficaz.