En 2025, las fugas de metano en los principales proveedores de gas a España se triplicaron en comparación con el año anterior, lo que representa una seria preocupación ambiental. España, que no cuenta con yacimientos de crudo ni gas, enfrenta una responsabilidad indirecta debido a sus importaciones de gas natural licuado (GNL) de países como Argelia, Estados Unidos y Rusia. Argelia, principal proveedor, incrementó sus fugas un 240 %. Estados Unidos y Rusia también presentaron aumentos significativos, con incrementos del 111 % y 100 %, respectivamente.
El metano, un gas de efecto invernadero extremadamente potente, es responsable de casi el 30 % del aumento de las temperaturas globales. Ante esta situación, la Fundación Renovables y el Clean Air Task Force han instado a España y a la Unión Europea a implementar un mecanismo de seguimiento riguroso que garantice la medición y verificación de las emisiones a lo largo de toda la cadena de suministro de gas. Este sistema podría ayudar a reducir hasta 250.000 toneladas métricas de metano al año, mejorando así la sostenibilidad del suministro energético en Europa.
Los expertos señalan que no solo es necesario asegurar el volumen del suministro energético, sino también garantizar su integridad en términos climáticos. Esto se alinea con el reglamento de la UE, que requiere que a partir de 2027 todas las importaciones de petróleo y gas natural cuenten con sistemas efectivos de medición y verificación.